Para crear una landing con IA sin programar, no empieces por la herramienta: empieza por un documento de una página donde fijes el objetivo, el público, las secciones y el texto de cada una. Con eso pegado en el generador, el resultado se parece a lo que querías. Sin eso, obtienes una web bonita que no vende nada.
Esto es una guía de método, no el tutorial de una herramienta concreta. Las pantallas y los planes de estas aplicaciones cambian cada pocas semanas; el orden de trabajo, no. Si primero quieres entender el contexto, tienes qué es el vibe coding y cómo funciona. Aquí vamos directos a una sola landing.
Antes de abrir ninguna herramienta: objetivo y público
Una landing tiene un único objetivo medible: que la persona que llega haga una cosa, como dejar su correo, reservar una llamada o descargar una guía. Define esa acción, a quién va dirigida y qué sabe esa persona antes de llegar. Todo lo demás (secciones, texto, diseño) se decide a partir de ahí.
Escríbelo en tres líneas. La primera, la acción: «que se apunte a la lista de mi taller de repostería». La segunda, el público: «gente de mi ciudad que nunca ha hecho masa madre». La tercera, la objeción más probable: «no tengo tiempo entre semana».
Si no consigues rellenar esas tres líneas, el problema no es de IA. Ninguna herramienta decide por ti qué quieres que haga el visitante, y una landing con dos objetivos (apúntate y, ya que estás, mira el blog) acaba cumpliendo ninguno.
Estructura de la página: qué secciones y en qué orden
Una landing sencilla funciona con seis bloques: titular con promesa, explicación de qué es, beneficios, prueba o garantía, preguntas frecuentes y un formulario o botón final. Tu criterio decide cuáles sobran. Cuantas menos secciones, más fácil es que el generador las ejecute bien y más fácil es que tú las revises.
Este es el orden que yo usaría como punto de partida:
Bloque | Qué responde | Qué le pides al texto |
|---|---|---|
Cabecera | ¿Qué es esto y para quién? | Una frase con la promesa y un botón con la acción |
Qué obtienes | ¿Qué cambia para mí? | Tres beneficios concretos, no adjetivos |
Cómo funciona | ¿Qué tengo que hacer? | Tres pasos cortos |
Prueba | ¿Por qué debería creerte? | Un testimonio real con nombre o un dato verificable |
Preguntas | ¿Qué me frena? | Las dudas reales, con respuesta corta |
Cierre | ¿Qué hago ahora? | La misma acción de la cabecera, repetida |
El bloque de prueba es el que más se rellena con invención. Si no tienes un testimonio real, quítalo. Un generador de IA escribirá reseñas verosímiles si se lo dejas a su aire, y publicar opiniones que nadie ha dado es un problema legal y de confianza.
Especificación antes de generar: la plantilla
La especificación es el documento que pegas en la herramienta. Cuanto más cerrado esté, menos decisiones toma la IA por su cuenta. Incluye objetivo, público, tono, secciones con su texto, lo que no quieres y cómo recoger los datos. Aquí tienes una plantilla para copiar y rellenar.
Rellénala en un documento aparte, no directamente en la herramienta. Así puedes reutilizarla si cambias de generador, que es lo que más te va a pasar en esta etapa. Y fíjate en el punto 9: una instrucción explícita de lo que no debe hacer evita más correcciones que diez de lo que sí debe hacer.
Si quieres seguir con otras técnicas para pedir las cosas mejor, está la guía simple de prompting.
Tu primera web es el proyecto 1 de 8
En AI Maker empiezas con una landing y terminas construyendo un producto completo, en producción. Descarga el dossier y mira los 8 proyectos.
El prompt: un ejemplo propio que puedes adaptar
Un buen prompt para una landing es corto: la herramienta lee tu especificación y tú solo le dices qué hacer con ella. Pega la plantilla entera y añade una instrucción de ejecución. Este es un ejemplo escrito por nosotros, no el resultado de ninguna herramienta; el nombre del taller es inventado.
La última frase es la que más rentabilidad da. Cuando le pides que te diga qué ha decidido por su cuenta, la lista de decisiones propias te da tu primera revisión hecha: fuentes, colores, textos de relleno, campos del formulario. No elimina la revisión, pero la ordena.
Genera una versión, no veinte. Si el primer resultado se aleja mucho, el fallo casi siempre está en la especificación. Corrígela y vuelve a empezar, en lugar de parchear a base de peticiones sueltas que acaban contradiciéndose.
Revisar el resultado: lo que no puedes delegar
Revisar una landing generada es comprobar que dice lo que tú dijiste, que funciona en el móvil, que el formulario te entrega los datos y que no hay nada inventado. La IA maqueta rápido, pero responder de lo que se publica es cosa tuya. Dedícale más tiempo a esto que a generar.
Esta es la lista que usaría antes de dar el visto bueno:
Texto. Cada frase coincide con tu especificación. Busca cifras, nombres, logos y testimonios que no hayas puesto tú.
Una sola acción. Todos los botones llevan al mismo sitio.
Móvil. Ábrela en tu teléfono, no solo en el ordenador. Comprueba que el botón se ve sin hacer scroll.
Formulario. Envíate una solicitud de prueba y comprueba que te llega, con todos los campos.
Enlaces. Pulsa todos. Los generadores dejan a veces enlaces de ejemplo.
Imágenes. Ninguna con texto ilegible o personas que parezcan reales si no lo son.
Velocidad. Abre la página en una conexión lenta o con el móvil en datos y mira si carga.
Legal. Aviso legal, política de privacidad y cookies enlazados, si procede (siguiente bloque).
Si algo falla, vuelve a la especificación y corrígela allí. Es más barato que ir arreglando pantalla a pantalla.
Publicar y conectar tu dominio
Publicar significa dos cosas distintas: poner la página en una dirección de la herramienta, normalmente un subdominio de la propia plataforma, y conectarla a tu dominio. Lo primero es inmediato. Lo segundo exige un dominio comprado y tocar los registros DNS, y a veces un plan de pago.
Esto último varía por herramienta, así que mira la documentación oficial de la que uses. Como ejemplo de lo que puedes encontrar, la de Lovable (consultada el 3-11-2026) indica que conectar un dominio propio requiere un plan de pago, que hay que publicar el proyecto antes y que se configura con un registro A y un registro TXT de verificación; añade que los cambios de DNS pueden tardar hasta 72 horas. No lo tomes como norma general: otras herramientas lo resuelven de otra manera.
Mientras decides el dominio, puedes enseñar la landing con la dirección que te dé la plataforma. Para captar leads de verdad conviene que sea tu dominio: el visitante se fía más y tú no dependes de la plataforma si algún día cambias de herramienta.
Si tu landing recoge datos: RGPD y LSSI
Si tu landing tiene un formulario, estás tratando datos personales y tienes obligaciones aunque seas una persona sola. Necesitas informar de quién eres, para qué usas los datos y cuáles son sus derechos. Y si la página usa cookies que no son estrictamente necesarias, necesitas consentimiento previo. Esta sección es orientativa, no asesoría jurídica.
Tres piezas que debería tener tu página:
Datos identificativos del titular. La Ley 34/2002 (LSSI), en su artículo 10, exige que el prestador facilite de forma permanente, fácil y gratuita su denominación o nombre, domicilio, correo electrónico y NIF. Es lo que se publica en el aviso legal.
Información al recoger datos. El artículo 13 del RGPD pide informar, entre otras cosas, de la identidad del responsable, los fines, la base jurídica, los destinatarios, el plazo de conservación y los derechos de la persona. Esto va en la política de privacidad, enlazada junto al formulario.
Cookies. El artículo 22.2 de la LSSI permite almacenar o leer información en el equipo del visitante solo con su consentimiento tras recibir información clara y completa, salvo las cookies estrictamente necesarias. Si usas analítica o píxeles, necesitas un aviso de cookies.
La IA puede redactar un borrador de estos textos, pero los datos de titularidad y de uso son tuyos y los tienes que comprobar. Un aviso legal con datos inventados es peor que no tenerlo. Si dudas, consulta a un profesional.
Del primer ejercicio a un proyecto completo
Una landing es el primer escalón de lo que se puede construir con IA sin escribir código, y es donde tiene sentido empezar. En AI Maker, la ficha del programa lo plantea así: el proyecto 1 es «Landing page — Tu primera web en internet», con la idea de aprender «a crear una web que otros puedan consumir».
La ficha explica que «cada proyecto sube el nivel del anterior. Empiezas con lo más simple y terminas construyendo un producto completo, en producción». Los siguientes pasos son una app con datos externos, un portfolio interactivo y una app con base de datos. Si quieres ver los ocho proyectos, la lista de herramientas y cómo se trabajan, AI Maker tiene la ficha completa.
Construye con IA sin escribir código
Descarga el dossier de AI Maker y consulta los 8 proyectos, las herramientas y cómo se trabaja.
Preguntas frecuentes sobre crear una landing con IA
¿Hace falta saber programar para crear una landing con IA?
No para hacer una landing sencilla. Lo que sí necesitas es criterio: saber qué quieres que haga el visitante, qué texto la compone y cómo comprobar el resultado. La herramienta aporta el código, pero las decisiones que más pesan, y la responsabilidad de lo publicado, siguen siendo tuyas.
¿Se puede crear una landing con IA gratis?
Depende de la herramienta y de su plan, y esos límites cambian con frecuencia. Mira la página de precios de la que elijas antes de empezar. La parte que más pesa, pensar objetivo, estructura y texto en tu documento de especificación, no cuesta nada y sirve en cualquier herramienta.
¿Qué debo pedirle a la IA para crear una landing?
Pásale una especificación con objetivo, público, secciones y texto, y una instrucción corta de ejecución. Pídele también que deje en blanco lo que no sepa y que liste las decisiones que ha tomado por su cuenta. Así detectas rápido lo que se ha inventado.
¿Puedo usar mi propio dominio en una landing hecha con IA?
Normalmente sí, pero varía por herramienta y, a veces, exige un plan de pago. Tendrás que comprar el dominio y configurar registros DNS que te indique la plataforma. Consulta su documentación oficial antes de decidirte: allí figuran los requisitos al día y los tiempos de propagación.
¿Necesito política de privacidad si mi landing tiene un formulario?
Sí, en cuanto recoges datos personales, como un correo. El RGPD exige informar de quién es el responsable, para qué se usan los datos y qué derechos tiene la persona. Si además usas cookies no necesarias, la LSSI pide consentimiento previo. Ante la duda, consulta a un profesional.








